Inteligencia artificial que produce resultados, no demos
Aplicamos IA donde existe una mejora medible: agentes que responden con los datos reales de tu empresa, no con conocimiento genérico de internet. Si un caso de uso no te va a ahorrar tiempo de verdad, te lo decimos antes de construirlo.
El término se usa para casi cualquier cosa con un cuadro de chat
Aquí va sin marketing. Un agente de IA corporativo busca primero en tu información real, y después construye la respuesta con lo que encuentra ahí.
No es un chatbot de moda
No responde con lo que un modelo aprendió de internet. Responde con tus documentos, tu base de datos o tus sistemas internos.
No se mide en demos, se mide en horas
El único criterio de éxito real es el tiempo que deja de perder tu equipo. Si no hay una mejora medible, no lo construimos.
No empieza por la tecnología
Empieza por dónde vive tu información y en qué estado está. Un agente sobre datos desordenados da respuestas desordenadas, con más confianza en el tono.
Lo que de verdad funciona hoy
No perseguimos tendencias. Estos son los casos donde una mejora medible es real, no un experimento.
- Agentes corporativos que responden con tus propios datos, no con conocimiento genérico
- Búsqueda documental inteligente: preguntar en lenguaje normal y recibir la respuesta con la fuente exacta
- Asistentes internos para dudas frecuentes de RRHH, procesos internos o soporte de primer nivel
- Clasificación automática de facturas, contratos o correos, en vez de a mano
- Generación de informes y resúmenes a partir de datos que ya tienes
El dato importa más que el modelo
El componente más importante no es el modelo de lenguaje. Es la calidad y el orden de los datos a los que ese modelo tiene acceso. Un agente conectado a documentación desordenada da respuestas desordenadas, solo que con más confianza en el tono.
Antes de construir un agente, conviene resolver dónde vive tu información y en qué estado está. Si eso todavía no existe, empezamos por ahí.
- Tu información no está centralizada en ningún sitio
- El caso de uso no tiene un criterio de éxito medible
- Buscas una demo para enseñar, no una mejora que se use
El mismo equipo, de principio a fin
Sin comerciales de por medio ni proyectos que cambian de manos. Quien te escucha el primer día es quien construye y mantiene el agente.
Escuchamos
Una conversación de 30 minutos sobre tu proceso real. Sin compromiso y sin jerga.
Proponemos
Una propuesta concreta: qué construir, cuánto cuesta y cuánto tiempo recupera tu equipo.
Construimos
Entregas cortas y frecuentes. Ves el software funcionando desde las primeras semanas.
Mantenemos
El mismo equipo se queda contigo: evoluciona el software a medida que cambia tu negocio.
Herón IA, sin letra pequeña
¿Un agente de IA sustituye a mi equipo?
No. Libera tiempo de tareas repetitivas de búsqueda, clasificación y redacción. Las decisiones y el criterio se quedan en las personas, que es donde tienen que estar.
¿Es como usar ChatGPT pero dentro de mi empresa?
La diferencia está en el paso previo. Un chatbot genérico responde solo con lo que aprendió en su entrenamiento. Un agente corporativo busca primero en tus documentos o sistemas reales, y construye la respuesta a partir de lo que encuentra ahí, no de lo que suena plausible.
¿Es seguro con los datos de mi empresa?
El agente opera dentro de tus propios sistemas: tus datos no se usan para entrenar modelos de terceros. El desarrollo sigue el mismo estándar de seguridad que el resto de nuestro trabajo, alineado con RGPD y, cuando aplica, con ISO 27001 y ENS.
¿Necesito tener mis datos ordenados antes de empezar?
Ayuda, y a veces es el primer paso del proyecto. Si la información vive desordenada, duplicada o repartida sin criterio, eso se resuelve antes de construir el agente, no después. Un agente no arregla el desorden, lo disfraza.
¿Cuánto cuesta un proyecto de este tipo?
Depende del caso de uso y de en qué estado esté tu información hoy. Empezamos siempre con una conversación de 30 minutos sin compromiso, y solo después de entender el alcance real te damos un precio cerrado.
¿Tienes un caso de uso concreto, o todavía es una idea?
Cuéntanoslo en una conversación de 30 minutos, sin compromiso. Si no existe una mejora medible, te lo decimos antes de construir nada.
Hablar de tu caso de uso